`No soy el mejor fotógrafo del mundo, pero tengo mi estilo y mi público´

`No soy el mejor fotógrafo del mundo, pero tengo mi estilo y mi público´

Por Carmen Berzosa Sorando
30/11/2018 0

Ha hecho un parón necesario para descansar, todos los años hace una visita a la Safor durante sus vacaciones. Este año el trabajo le ha obligado a venir más tarde, pero no ha querido dejar pasar la oportunidad de recuperar sus espacios, las reuniones con los amigos, citas familiares y también la visita a nuestra redacción para contarnos sus proyectos y próximos trabajos.

Víctor, un año más te encontramos en Gandia en verano
Sí, este año ha tenido que ser más tarde porque he estado trabajando hasta el 14 de agosto en  El Salvador, pero no he querido renunciar a mis vacaciones aquí. Este año en un chaletito en Xeraco, perdido entre las dunas y fantástico. Así recupero fuerzas y descanso que me espera un año ajetreado.

Sí, porque vamos a hablar de trabajo y proyectos que tienes muchos a la vista
Es verdad, el trabajo para mi es fundamental. Es muy importante el moverme, salir, intentar hacer cosas, no parar. Eso tiene sus cosas buenas y también sus contratiempos. Estaba organizando el viaje para venir a ver a mi madre y me llamaron de Hola México para cubrir la entrega de los Óscar y me tuve que ir para Los Ángeles. Tuve que cambiarlo todo y esa es mi vida. Ya todo mi entorno está también acostumbrado a que esto es algo que suele pasar muy a menudo.

Víctor, ahora estás de nuevo en España pero sigue tu aventura mexicana
El año pasado, después de estar varios años viviendo en México, decidí que me volvía a mi casa de Madrid, eso supone que tengo que estar yendo y viniendo constantemente, pero es algo a lo que uno también se acostumbra. Estoy trabajando mucho en México, pero ahora me ha salido también trabajo en El Salvador, sigo haciendo muchas cosas en España. Estoy haciendo muchas cosas, últimamente hago mucho político, porque se produce un poco el efecto de “corre la voz”, de repente uno ve una foto que le gusta, mira quien la ha hecho y te llama para que le hagas una foto a él también. Pero bueno, ya sabes que yo de política y políticos no hablo, aunque los fotografíe.

¿Qué es lo más importante a la hora de seleccionar un trabajo?
Son muchas cosas, pero sobre todo lo que busco es que se abra el abanico de posibilidades de poderte mover. Además en el mundo somos muchísimos fotógrafos, casi todos son buenísimos. Yo tengo muy claro que no soy el mejor, ¡ni mucho menos!, pero tengo mi público, tengo mi estilo y mi forma de trabajar. Creo que es importante cómo tratas a la gente, cómo te los ganas y yo tengo mi forma de hacer. Hay miles de fotógrafos mejores que yo y yo los admiro, pero yo tengo mi espacio. Creo que tienes que tener claro cual es tu lugar y el famoso es el famoso, tiene su lugar, y yo tengo el mío.

Pero tu también eres famoso
No, yo tuve mi ratito de fama con Los chicos de la Bahía y en aquel momento lo disfruté, pero ahora no. No soy famoso, soy conocido. Quiero decir, conocen el nombre y el trabajo, pero afortunadamente no conocen la cara, lo que a veces provoca situaciones curiosas. Hace unos días estaba en una fiesta y justo en el grupo de al lado mío estaban hablando de Víctor Cucart, sin saber que era yo. Afortunadamente estaban hablando bien (risas), pero creo que eso está muy bien. Es la ventaja de estar al otro lado de la cámara. Me encanta que la gente me admire pero que no me conozca la cara. Ahora me apetece mucho el anonimato.

Me dices que haces mucho político. ¿Es diferente hacerle una foto a un actor o a un político?
Sí, es muy diferente. Mira, un actor, un modelo, un cantante, está muy acostumbrado a la cámara, a los cambios de ropa, a las sesiones fotográficas de más de dos horas. Los políticos no lo entienden y les cuesta asumir que han de dedicar más de dos horas a la sesión de fotos, que han de cambiarse de ropa, etc. Pero la verdad es que después ven el resultado y les encanta. Me he llevado muchas sorpresas con políticos que parecían una cosa y luego han resultado otra. En estos casos es más la parte psicológica que la técnica.

¿Tenemos lado bueno?
Sí, absolutamente sí. Cuando alguien entra en mi estudio lo primero que hago es estudiarlo para ver cuál es su lado bueno. También les explico mucho las posturas, porque para salir bien en la foto hay que levantar el cuerpo. Hombros atrás, espalda recta, cabeza erguida y mentón hacia delante. Como primera de ballet pero sin manos. Por eso son tan elegantes las fotos, porque emulan las posiciones de ballet como me dice mi hermana Ana que es bailarina.

¿Qué buscas cuando haces una foto?
Que la persona salga guapa. Creo que es fundamental. Hay que está más pendiente de la composición, del entorno, yo no. Yo quiero que la persona salga guapa, que se vea guapa. Ese ha sido siempre mi empeño y por eso tengo una cierta clase de público. Yo tengo muy claro que quien me ha hecho triunfar a mi son las mujeres, porque siempre he luchado por sacarlas guapas.

¿Te ha pasado veces que has visto a alguien guapo pero da mal en camara o viceversa?
Claro, eso me ha pasado muchísimas veces. Ves entrar a alguien guapo y piensas, hoy va a estar chupado, y luego ha sido horrorosa. Eso es porque además de ser guapo uno ha de tener fotogenia. Yo, que tengo la suerte de tener una familia guapa y que me ha dejado hacerles fotos siempre, y yo siempre he buscado sacarlos guapos. A veces mi padre me decía “por qué esta foto y no la otra, que son iguales” y yo le decía, porque en aquí está guapa.

Eso es lo que hace que tengas tanta gente que quiere que le fotografíes, como ahora la Reina Emérita
Sí, ahora le hago una sesión a la Reina Sofía, que es un auténtico encanto, se deja aconsejar, se pone en tus manos porque entiende, pese a que ella sabe mucho de fotografía, que el profesional eres tú y se deja guiar.
Es horroroso encontrarse con gente que saben todo y de todo y no te dejan hacer. Siempre suele pasar esto con gente que empieza y no tiene todavía profesionalidad. Luego vas a hacer unas fotos a personajes consagrados que piensas “uff, que difícil” y luego es lo más fácil del mundo porque se deja guiar y se pone en tus manos porque sabe que tú eres el profesional.

Víctor, ¿qué proyectos son los más inmediatos?
Ahora hago el reportaje a la Reina, luego me voy a México el día 22 porque tengo allí ya compromisos importantes de trabajo y me vuelvo corriendo el día 9 porque Isabel Gemio presenta un libro para el que he hecho yo la portada y me ha llamado y me ha dicho “Cucart, tienes que estar”, así que allí estaré y luego, tengo algunos proyectos importantes pero que no puedo contar todavía.

Vas a estar ya en Madrid o seguirás recorriendo mundo
Pues mira, ese es uno de los proyectos. Ahora quiero estar más en Madrid, con mis 53 años me apetece dar un giro más. No quiero renunciar a las fotos de famosos, pero me gustaría adentrarme más en el mundo de la moda. Estoy trabajando en ello y a lo mejor surge pronto algo que ya te contaré. Todo el mundo me conoce como el fotógrafo de las estrellas y aunque no reniego de ello, la verdad es que agradezco que también me conozcan como fotógrafo solo o fotógrafo de otras cosas. Yo tuve una experiencia maravillosa con un fotógrafo de Gandia, Pedro Laporta, que era uno de los fotógrafos que mejor usaba la luz. Lo hacía como pocos lo han hecho y él me decía “Víctor, tu lo haces todo y me encanta”. Eso para mi fue fundamental para dedicarme a esto. Cuando me dijo que le encantaba mi trabajo y que miraba mis escaparates, eso me impulsó a seguir en esta profesión.

Han pasado 30 años desde que empezaste en esto. ¿Estás satisfecho?

Sí, yo recuerdo cuando empecé en esto que mi padre me decía, si el día tuviera 10 horas más esas horas las dedicarías a hacer más fotos. Y es verdad. Yo estaba estudiando delineante y ya estaba pensando en dedicarme a la fotografía y en poder fotografiar a gente famosa y a personas importantes y mira por donde, 30 años después sigo con la misma ilusión que cuando empecé y si miro hacia atrás, veo que lo que soñaba al principio se ha cumplido, pero yo sigo soñando para que se sigan cumpliendo los sueños.